Lago Natrón, Tanzania El Lago Natrón, en el norte de Tanzania, brilla con tonos rojos intensos y naranjas eléctricos, resultado de microorganismos halófilos como cianobacterias que prosperan en sus aguas extremadamente alcalinas (pH hasta 12). A pesar de su apariencia tóxica —capaz de petrificar animales—, es un santuario vital: alberga al 75% de la población mundial de flamencos menores, que anidan aquí gracias a la ausencia de depredadores. El lago, alimentado por aguas termales ricas en sodio y carbonato, cambia de forma y color según la temporada. En época seca, cristales de natrón (una sal natural) cubren sus orillas como escarcha rosada. Para los masái, es parte de su territorio ancestral. Fotográficamente surrealista, el lago desafía la noción de belleza: lo que parece infernal es, en realidad, cuna de vida especializada. Natrón enseña que el color vibrante puede nacer del extremo.
Agregar comentario + Votar ( 1 )...
Aún no hay comentarios