Delfín nariz de botella Los delfines nariz de botella transmiten conocimientos especializados de madre a cría, creando “tradiciones” culturales únicas en distintas poblaciones. En Australia, algunas hembras enseñan a sus hijos a usar esponjas marinas como protección al buscar alimento en el fondo arenoso —una técnica llamada “sponging” que solo ciertas líneas maternas practican. Las crías imitan este comportamiento durante años, mostrando lealtad a la estrategia aprendida. También transmiten vocalizaciones personalizadas (“nombres silbados”) y tácticas de caza cooperativa, como rodear peces con burbujas. Esta enseñanza no es automática: requiere atención, repetición y refuerzo social. Los delfines que aprenden estas habilidades tienen ventajas reproductivas y de supervivencia. Además, los grupos desarrollan dialectos locales que fortalecen la identidad grupal. Para los delfines, el conocimiento no nace del instinto, sino de la relación íntima entre generaciones. En su mundo acuático, la cultura se transmite con cada silbido, cada juego y cada lección bajo el mar.
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