Mapa de Buache (1737, Francia) El geógrafo francés Philippe Buache publicó un mapa que mostraba la Antártida dividida en dos masas de tierra por un gran canal ecuatorial, basado supuestamente en mapas antiguos de origen desconocido. Lo impactante es que, en 1958, la Expedición Antártica Internacional confirmó la existencia de una gran grieta tectónica —el Rift del Transantártico— que divide el continente casi como Buache lo dibujó. ¿Coincidencia o herencia de mapas perdidos? Buache afirmaba que su fuente era un documento marino antiguo que describía un continente austral libre de hielo. Aunque la ciencia oficial atribuye su acierto a conjetura geológica (se sabía que los continentes podían tener fallas), la similitud es innegable. Su mapa refleja la creencia ilustrada en la existencia de una “Terra Australis Incognita”, pero con un grado de especificidad inusual. El Mapa de Buache no solo anticipa una característica geológica real, sino que alimenta la hipótesis de que antiguas civilizaciones pudieron haber cartografiado la Tierra en una era anterior a las glaciaciones actuales, dejando huellas en documentos redescubiertos siglos después.
Agregar comentario + Votar ( 1 )...
Aún no hay comentarios