Gorila Los gorilas expresan duelo con una solemnidad conmovedora. Al morir un miembro del grupo, especialmente una cría o la hembra dominante, los demás se acercan en silencio, se sientan junto al cuerpo y lo tocan suavemente con las manos. Las madres cargan a sus bebés fallecidos durante días, acicalándolos y ajustando su postura como si aún respiraran. Otros gorilas evitan el área donde ocurrió la muerte o miran el cuerpo con expresión que los investigadores describen como “perplejidad triste”. En cautiverio, se ha observado que dejan de comer, se aíslan o buscan consuelo en abrazos prolongados. Su comportamiento sugiere una comprensión de la irreversibilidad de la muerte, respaldada por su alta inteligencia y empatía. Dado que viven en grupos estables con fuertes lazos afectivos, la pérdida altera profundamente su dinámica social. Para los gorilas, el duelo no es teatralidad; es una pausa silenciosa en la que el corazón de la familia late más despacio, honrando a quien ya no está.
Agregar comentario + Votar ( 1 )...
Aún no hay comentarios