Rata La rata, a menudo subestimada, resuelve acertijos con sorprendente sofisticación. Navega laberintos complejos usando mapas mentales, recuerda rutas durante meses y adapta estrategias si cambian las reglas. En pruebas de metacognición, opta por “no responder” si no está segura, mostrando conciencia de su propio conocimiento. También resuelve problemas cooperativos: en acertijos donde dos ratas deben trabajar juntas para obtener comida, aprenden a turnarse o sincronizar acciones. Pueden usar palancas, empujar bolas o apilar objetos para alcanzar recompensas. Su plasticidad cerebral les permite aprender rápido y generalizar soluciones a nuevos contextos. Lejos de ser meros roedores, las ratas poseen una inteligencia flexible que combina curiosidad, memoria y razonamiento causal. Para ellas, un acertijo no es una prueba; es una oportunidad para explorar, entender y, a veces, compartir el descubrimiento.
Agregar comentario + Votar ( 1 )...
Aún no hay comentarios