Abeja melífera La abeja melífera construye una sociedad altamente organizada conocida como colmena, que funciona como un superorganismo. Cada colonia tiene una reina (única reproductora), miles de obreras estériles y cientos de zánganos. Las obreras cambian de rol según su edad: primero limpian celdas, luego alimentan larvas, después construyen panal, defienden la colmena y finalmente forrajean. Esta división del trabajo es dinámica y responde a las necesidades del grupo. Su comunicación es legendaria: la “danza de la abeja” transmite dirección, distancia y calidad de fuentes de néctar con precisión geométrica. También regulan temperatura, ventilan la colmena y toman decisiones colectivas —como elegir nuevo hogar— mediante consenso. Aunque individuos, actúan como células de un mismo cuerpo. Si la reina muere, las obreras crean una nueva alimentando una larva con jalea real. Esta sociedad sin egoísmo, basada en altruismo genético y cooperación extrema, ha permitido a las abejas dominar ecosistemas y sostener la biodiversidad global mediante la polinización.
Agregar comentario + Votar ( 1 )...
Aún no hay comentarios